El inicio de la temporada decembrina en Antioquia ha estado marcado por un preocupante número de personas lesionadas por el uso de pólvora, manteniendo en alerta a las autoridades de salud. A pesar de las campañas de prevención, los incidentes continúan afectando a adultos y menores de edad en Medellín y otros municipios del departamento. Según los reportes consolidados de la Secretaría Seccional de Salud de Antioquia, en los primeros días de diciembre la cifra de quemados ha ascendido progresivamente, alcanzando los 38 casos para el 7 de diciembre. Medellín concentra la mayoría de los incidentes, con reportes de hombres que sufrieron quemaduras de primer, segundo y tercer grado, laceraciones, contusiones e incluso daño auditivo. Los artefactos más comunes involucrados son voladores y luces de bengala.
Las víctimas no solo son quienes manipulan la pólvora, sino también observadores.
Otros municipios del Valle de Aburrá como Bello e Itagüí, y localidades como Caucasia, El Bagre, Cáceres y Nechí también han registrado casos.
Entre los afectados se encuentran menores de edad, incluyendo un niño de 8 años en Uramita y un adolescente de 14 años en Medellín que sufrió la amputación de dedos. Ante esta situación, la Gobernación de Antioquia ha insistido en su campaña “Soy Antipólvora”, con el mensaje “la alegría no se quema, se comparte”, buscando promover celebraciones responsables y prevenir nuevos incidentes que pongan en riesgo la integridad de los ciudadanos.
En resumenLa alta cifra de lesionados por pólvora en Antioquia durante los primeros días de diciembre evidencia la persistencia de un grave problema de salud pública. A pesar de una leve reducción en comparación con el año anterior, los casos, que incluyen menores de edad y amputaciones, subrayan la urgencia de reforzar las campañas de prevención y el control sobre la venta y uso de artefactos pirotécnicos.