Las víctimas no solo son quienes manipulan la pólvora, sino también observadores.

Otros municipios del Valle de Aburrá como Bello e Itagüí, y localidades como Caucasia, El Bagre, Cáceres y Nechí también han registrado casos.

Entre los afectados se encuentran menores de edad, incluyendo un niño de 8 años en Uramita y un adolescente de 14 años en Medellín que sufrió la amputación de dedos. Ante esta situación, la Gobernación de Antioquia ha insistido en su campaña “Soy Antipólvora”, con el mensaje “la alegría no se quema, se comparte”, buscando promover celebraciones responsables y prevenir nuevos incidentes que pongan en riesgo la integridad de los ciudadanos.