La demanda fue tal que las búsquedas de vuelos hacia Medellín aumentaron un 75% en comparación con el año anterior para las fechas cercanas al show. Para gestionar la alta afluencia de asistentes, la Secretaría de Movilidad implementó desvíos y recomendó rutas alternas en las inmediaciones del estadio. La medida más destacada fue la decisión del Metro de Medellín de operar de forma continua durante 24 horas, desde la noche del sábado hasta el domingo, coincidiendo con la celebración de su 30º aniversario. Esta operación especial garantizó el desplazamiento seguro de miles de personas, habilitando las estaciones Estadio y Floresta para el ingreso y el resto de las estaciones de las líneas A y B para la salida. El concierto, que duró siete horas y contó con más de 20 artistas invitados, también tuvo un componente social al involucrar a vendedores informales en la “Feria Primavera” y a jóvenes de la Fundación Vibra en Alta en actividades culturales previas.