A pocos días de su inauguración, los emblemáticos Alumbrados Navideños de EPM en Medellín han sido objeto de robos de cableado y actos vandálicos en múltiples puntos de la ciudad. Estos hechos han generado un fuerte rechazo de las autoridades y un llamado a la ciudadanía para proteger este importante patrimonio cultural. Los incidentes, reportados por Empresas Públicas de Medellín (EPM), incluyen el robo sistemático de "cable dúplex, utilizado para la conexión eléctrica de las figuras luminosas". Las zonas afectadas son puntos de alta afluencia como Cristo Rey, La Floresta, Plaza Botero, Paseo del Río, el Primer Parque de Laureles y el corregimiento de San Antonio de Prado. La magnitud del hurto se evidencia en casos concretos, como los 410 metros de cable sustraídos en Laureles y los 65 metros robados del árbol de Navidad de la Plaza Botero, una obra tejida a mano por artesanas. Adicionalmente, se han registrado actos de vandalismo contra algunas de las figuras instaladas en el Pueblito Paisa.
La reacción de la administración distrital fue contundente.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, condenó los hechos a través de sus redes sociales con una frase que tuvo amplia difusión: “Ni Grinch se atrevió a tanto”.
El mandatario calificó los actos como "vandálicos y delincuenciales" y afirmó que "deben ser rechazados y castigados por las autoridades". Por su parte, EPM hizo un llamado a la comunidad "a cuidar los Alumbrados, con sentido de pertenencia, y reportar a las autoridades cualquier irregularidad que identifiquen". Estos ataques no solo representan un daño material, sino que atentan contra un símbolo que dinamiza la economía, el turismo y genera empleo, especialmente para las 150 madres artesanas cabeza de hogar que elaboraron las 25.000 figuras de este año.
En resumenEl robo de cableado y los daños a las figuras de los recién inaugurados Alumbrados Navideños en varios sectores de Medellín han generado una condena unánime por parte de la Alcaldía y EPM. Las autoridades han hecho un llamado enfático a la ciudadanía para que demuestre sentido de pertenencia, cuide este patrimonio de la ciudad y denuncie cualquier acto delictivo que ponga en riesgo una de las tradiciones más importantes de la temporada.