Durante las obras de restauración en el histórico Claustro Comfama San Ignacio, un edificio patrimonial de 222 años, se realizó un hallazgo arqueológico de gran valor: los vestigios del primer acueducto que abasteció a Medellín en el siglo XIX. Este descubrimiento ha modificado los planes de la obra para preservar y exhibir una parte fundamental de la historia urbana de la ciudad. El hallazgo se produjo durante la segunda etapa de restauración del claustro, en el patio cercano a la entrada por la calle Pichincha. Allí emergieron estructuras hidráulicas, acequias, tabletas de barro y bases en piedra limonita que formaron parte del sistema primario de abastecimiento de agua de la antigua Villa de Nuestra Señora de la Candelaria.
Este descubrimiento inesperado obligó a rediseñar el proyecto original, que contemplaba un área verde.
En su lugar, se creó una sala expositiva a cielo abierto de 170 metros cuadrados donde los restos del acueducto, debidamente restaurados, conviven con un guayacán preservado. El riguroso proceso de excavación, levantamiento y conservación, desarrollado entre abril de 2023 y septiembre de 2024, le valió a Comfama un reconocimiento del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) por la gestión responsable del patrimonio. Esta fase de la restauración, que también incluyó la habilitación de nuevas bibliotecas y laboratorios, tuvo una inversión de $19.000 millones. Se estima que la restauración completa del claustro finalizará en 2027.
En resumenEl inesperado descubrimiento del primer acueducto de Medellín en el Claustro Comfama no solo enriquece el registro histórico de la ciudad, sino que también demuestra un compromiso ejemplar con la integración de la preservación patrimonial en el desarrollo de nuevos espacios culturales, transformando un proyecto de restauración en un museo vivo.