Esta situación ha generado una crisis en la red hospitalaria; la Unidad de Quemados del Hospital San Vicente de Paúl reporta una ocupación del 100% en camas para adultos y del 80% en camas pediátricas, lo que podría obligar al traslado de nuevos pacientes a otros departamentos. La secretaria de Salud de Antioquia, Marta Cecilia Ramírez Orrego, lamentó la situación afirmando: “No aprendemos definitivamente. Es lamentable que a pesar de las campañas que hemos hecho (...) hoy sigamos teniendo estas cifras de quemados”. La "alborada", una práctica con raíces paramilitares que se realiza desde 2003 para marcar el inicio de diciembre, es uno de los principales focos de preocupación. El alcalde Gutiérrez hizo un llamado a la consideración, señalando que "hay otras formas de celebrar" y que se deben entender los impactos negativos, pues "los animalitos sufren, el medio ambiente se afecta". Corantioquia detalló que la fauna silvestre, como aves y mamíferos, sufre estrés agudo y huidas descontroladas, mientras que la detonación libera contaminantes como metales pesados que deterioran la calidad del aire y el agua. Para controlar la situación, la Policía Metropolitana desplegará más de 1.200 uniformados.