En una primera fase, la estrategia ha sido pedagógica, visitando 50 establecimientos para orientar a los propietarios sobre la normativa vigente y advertirles sobre las posibles sanciones.

"El llamado es claro: ningún restaurante, bar o discoteca puede apropiarse del espacio público sin cumplir la norma", expresó Trujillo.

Las autoridades han dejado claro que, de persistir las irregularidades, se procederá con la aplicación de sanciones. Esta intervención forma parte de un esfuerzo más amplio de la administración para ordenar el territorio y garantizar que las zonas más concurridas de Medellín sean seguras y accesibles para todos los ciudadanos.