La Alcaldía de Medellín anunció que no renovará la concesión del sistema de fotodetecciones que ha operado por 20 años, asumiendo el control total a partir del 1 de enero de 2026. Esta decisión marca un cambio fundamental en la política de movilidad de la ciudad, pasando de un modelo primordialmente sancionatorio a uno enfocado en la prevención, la pedagogía y la seguridad vial. El convenio actual, que finaliza el 31 de diciembre de 2025, ha sido calificado como desfavorable para la ciudad, ya que el concesionario privado percibía hasta el 71.7 % de los ingresos, dejando solo el 28.3 % para el Distrito. Con la reasunción del control, el 100 % de los recaudos por trámites, comparendos y fotodetecciones ingresará a las arcas públicas y se destinará a la inversión en infraestructura vial, transporte público y campañas de seguridad. El alcalde Federico Gutiérrez enfatizó que el objetivo es “salvar vidas, no la plata de la gente”. La operación del sistema será asumida por la Empresa para la Seguridad y Soluciones Urbanas (ESU), y la infraestructura tecnológica, valorada en más de $31.000 millones, será transferida al Distrito.
Entre los cambios anunciados se eliminarán las sanciones por cruzar en semáforo en amarillo y por bloqueos de intersección debido a congestión.
Además, se implementará una señalización visible a 200 y 100 metros antes de cada cámara para que no funcionen como “cámaras trampa”. También se fortalecerá un sistema de avisos preventivos vía llamada, correo y mensaje de texto para recordar a los conductores la renovación del SOAT y la Revisión Técnico Mecánica, una medida que en un solo año ya ha logrado reducir en más de 11.000 las fotodetecciones por estos conceptos.
En resumenLa finalización de la concesión de fotomultas representa un cambio estratégico para Medellín, que ahora controlará el 100 % de los ingresos y reorientará el sistema hacia la prevención de accidentes y la educación vial, en lugar de un enfoque puramente recaudatorio.