Las investigaciones periodísticas revelan que KMA Construcciones y su representante legal, Menzel Amín, han estado vinculados a múltiples escándalos.

Entre ellos, un proceso sancionatorio contractual iniciado por la Contraloría en el Cesar debido a deficiencias constructivas en un contrato de 2014.

Más alarmantes son las presuntas conexiones con el caso de sobornos de Odebrecht.

Según los informes, la Fiscalía incautó fondos de la sociedad Pacific Infrastructure, donde Amín figuraba como accionista, por presuntamente ser utilizada para lavar dinero de la multinacional brasileña. Adicionalmente, se menciona un proceso de extinción de dominio sobre la sociedad panameña Oil & Gas Logistics, en la que Amín tenía una participación del 42 %, y que habría recibido dineros de los sobornos. Aunque Amín declaró no tener conocimiento del origen ilícito de los fondos, su aparición en conversaciones del excongresista Otto Bula, implicado en el escándalo, ha intensificado las dudas. Esta situación proyecta una sombra de desconfianza sobre la transparencia y la gestión de los recursos públicos en un proyecto vital para la competitividad y conectividad de Manizales y toda la región del Eje Cafetero.