Esta iniciativa busca fortalecer los lazos entre las localidades y promover un sentido de pertenencia compartido.

Lugares de alta concurrencia como Chipre, las principales avenidas y la Plaza de Bolívar, donde se instaló el pesebre y el árbol principal, forman parte de este recorrido luminoso que invita a ciudadanos y turistas a redescubrir la ciudad bajo una nueva luz. El despliegue no solo embellece el espacio público, sino que también se proyecta como un dinamizador del turismo y la economía local durante la temporada de fin de año, consolidando la Navidad como una celebración que une a Manizales con su entorno metropolitano.