Esta iniciativa subraya la conexión vital entre el sistema educativo y el desarrollo socioeconómico local.

Al centrarse en proyectos escolares que tienen una aplicación práctica, el evento demuestra un enfoque pedagógico que va más allá del aula, preparando a los estudiantes para enfrentar los desafíos de su entorno.

El énfasis en las “nuevas vocaciones” y la transformación de “prácticas productivas” es especialmente relevante para las zonas rurales de Manizales y Caldas, donde la innovación es clave para garantizar la sostenibilidad y la competitividad. “Caldas y Manizales Florecen” no solo celebra los logros de los estudiantes, sino que también envía un mensaje poderoso sobre el rol de la educación como catalizador del cambio, capaz de generar soluciones locales y de empoderar a las nuevas generaciones para que sean agentes activos en el desarrollo de sus propias comunidades.