El proponente es el Consorcio Aeropuerto del Café SK, conformado por las firmas KMA Construcciones S.A.S.
y Solarte Nacional de Construcciones (Sonacol), pertenecientes a las familias Amín y Solarte, respectivamente.
Las denuncias, lideradas por el periodista Álvaro William López Ossa, se centran en los oscuros antecedentes de ambas compañías. Se señala que Menzel Amín Avendaño, cabeza de KMA, estuvo involucrado en el escándalo de sobornos de Odebrecht y enfrenta un proceso de extinción de dominio. Además, KMA fue objeto de una acción popular por el proyecto Corredor Portuario de Cartagena. Por su parte, Luis Fernando Solarte, de Sonacol, fue acusado en 2021 por peculado por apropiación en una obra en Antioquia y ha estado vinculado a retrasos y sanciones en proyectos como la avenida 68 en Bogotá y el corredor vial San Gil-Charalá.
Ante las críticas, Fernando Merchán, gerente del Patrimonio Autónomo de Aerocafé, defendió el proceso, argumentando que el consorcio cumple con los requisitos y no tiene condenas por incumplimiento o corrupción. Merchán afirmó que "así haya un solo oferente, el proceso de adjudicación sigue adelante", y destacó que el comité evaluador es de alto nivel, con figuras como el expresidente del Consejo de Estado, Álvaro Namem, para no repetir errores del pasado. A pesar de estas garantías, la falta de competencia y el historial de las firmas han llevado a que entidades como el Comité Intergremial de Caldas y la Corporación Cívica de Caldas exijan mayor transparencia y una evaluación rigurosa.








