El primero se refiere a un contrato de $634.275 millones adjudicado al único proponente, el Consorcio Aeropuerto del Café SK, conformado por KMA Construcciones S.A.S. y Solarte Nacional de Construcciones – Sonacol. Las investigaciones periodísticas revelan un preocupante historial para ambas compañías, incluyendo la vinculación de directivos de KMA con el escándalo de sobornos de Odebrecht y presuntos incumplimientos en proyectos como la Transversal del Catatumbo.

Por su parte, Sonacol ha enfrentado acusaciones por peculado, retrasos en obras como la Avenida 68 en Bogotá y participación en contratos investigados.

La situación ha generado tal alarma que se ha hecho un llamado público a la Corporación Cívica de Caldas para que evalúe la licitación, especialmente ante declaraciones como las de Fernando Merchán Ramos, quien afirmó que "así haya un solo oferente, el proceso de adjudicación sigue adelante". A esta controversia se suma la licitación para la interventoría del proyecto, donde las dos únicas ofertas presentadas registraron una cifra idéntica de $20.579 millones, lo que despierta interrogantes sobre la estructura financiera de las propuestas y el margen real de competencia en un proyecto vital para la conectividad y el desarrollo de Manizales y la región.