Valencia destacó la resiliencia de la ciudad, que “resucitó del fuego” reinventándose con una arquitectura republicana inspirada en modelos europeos. Otro eje de la conmemoración fue el reconocimiento a los primeros empresarios, descritos como “aventureros patriotas” que arriesgaron su capital para fundar empresas de café, banca y transporte, sentando las bases del desarrollo económico de Caldas.

Nombres como Pantaleón González y Lorenzo Jaramillo Londoño fueron recordados como visionarios que no solo buscaban enriquecerse, sino construir una ciudad y una región próspera.

Estas actividades, junto a actos simbólicos como la ofrenda floral en el parque Fundadores, refuerzan la memoria colectiva y celebran una historia de superación y progreso forjada entre montañas.