El informe del DNP, que se actualiza cada dos años, otorgó a Manizales una puntuación de 71 sobre 100, posicionándola en el primer lugar entre las ciudades capitales junto a Bogotá.
El alcalde Jorge Eduardo Rojas destacó la objetividad de la medición, afirmando: “Todos son indicadores duros, son indicadores numéricos, calculados, no son de percepción”.
El estudio evalúa seis dimensiones clave: gobernanza, productividad, seguridad, sostenibilidad, ciencia y tecnología, y equidad e inclusión social.
El liderazgo de Manizales en este índice es atribuido por la administración local a un trabajo continuo en áreas estratégicas como la gestión del riesgo, el cierre de brechas sociales, la educación superior, la competitividad y un sólido ordenamiento territorial. Este logro se suma a otros reconocimientos previos, como el premio ONU-Hábitat, que refuerzan la imagen de la ciudad como un modelo de planificación y gestión pública.
Según el secretario de Planeación, José Fernando Olarte Osorio, estos resultados demuestran que “Manizales sigue siendo el mejor lugar para vivir en Colombia y Latinoamérica”. El ICM se presenta como una herramienta fundamental para orientar políticas públicas basadas en evidencia, y el desempeño de Manizales la establece como un caso de éxito en desarrollo urbano sostenible y competitivo en el país.








