El asesinato del magistrado Álvaro Restrepo Valencia durante un presunto intento de hurto en Chinchiná ha conmocionado a la Rama Judicial y al país, centrando la atención en la seguridad de la vía que conecta a Manizales con Pereira. El suceso, que ocurrió mientras el funcionario se encontraba en la región por motivos familiares, ha desencadenado una rápida investigación y la captura de un sospechoso. El crimen tuvo lugar en el restaurante "Mi Pueblo", ubicado en el sector Tarapacá II, en la vía que une a Manizales y Pereira. El magistrado, quien era vicepresidente del Consejo Seccional de la Judicatura de Cundinamarca–Amazonas, se encontraba en la zona tras asistir al funeral de su padre. Según las versiones iniciales, delincuentes armados ingresaron al establecimiento con la intención de cometer un hurto. En el lugar se encontraba otra persona con su esquema de seguridad de la UNP, cuyos escoltas reaccionaron, desatando un cruce de disparos en el que Restrepo Valencia fue herido de muerte.
Aunque fue trasladado a un centro médico en Manizales, falleció a los pocos minutos.
El Consejo Superior de la Judicatura lamentó profundamente el hecho, describiendo la muerte del magistrado como "una pérdida irreparable para la Rama Judicial" y exigió a las autoridades "adelanten con celeridad las investigaciones que permitan esclarecer los hechos acaecidos". La respuesta de las autoridades fue inmediata, con la activación de un plan candado en el Eje Cafetero y la posterior captura de un sospechoso, identificado como Carlos Alberto Gómez, alias "El Gato", quien también resultó herido en el enfrentamiento. Este suceso ha puesto de relieve la vulnerabilidad de corredores viales estratégicos y ha generado un fuerte llamado a reforzar la seguridad en la región para proteger tanto a los ciudadanos como a los funcionarios públicos.
En resumenEl homicidio del magistrado Álvaro Restrepo Valencia en un punto neurálgico del Eje Cafetero ha evidenciado graves fallas de seguridad en la región. La rápida acción policial con la captura de un sospechoso demuestra la respuesta institucional, pero el suceso deja un profundo sentimiento de luto en la Rama Judicial y una creciente preocupación ciudadana por la delincuencia en zonas intermunicipales.