Este hecho evidencia el período de baja productividad ofensiva que atravesó el mediocampista y plantea un desafío significativo de cara al Mundial de 2026. Mientras otros delanteros y referentes de la Selección Colombia como Luis Díaz (23 goles) mantenían su olfato goleador, e incluso artilleros de la liga local como Hugo Rodallega (27) y Dayro Moreno (26) lo superaban ampliamente, James cerró su ciclo en el Club León con apenas cinco tantos. Esta cifra contrasta drásticamente con el rol histórico del '10', quien en sus mejores momentos, como en el Mundial de 2014 donde fue Bota de Oro, combinaba su genialidad para asistir con una notable capacidad de definición. Su falta de gol en 2025 podría implicar una reconfiguración de su papel en el esquema de Néstor Lorenzo, consolidándolo más como un organizador puro y cediendo la responsabilidad de la finalización a otros compañeros. La búsqueda de un nuevo club cobra así una dimensión adicional: no solo necesita minutos, sino también un entorno táctico que le permita recuperar la confianza para pisar el área y volver a ser una amenaza directa al arco rival.