Sin embargo, de cara al futuro inmediato, existe una notable preocupación. A falta de aproximadamente seis meses para el inicio de la Copa del Mundo, su condición física es una incógnita que inquieta tanto al cuerpo técnico como a los aficionados. Los artículos lo describen como el “capitán y referente de esta generación”, pero al mismo tiempo subrayan la necesidad de que llegue en su mejor forma para afrontar el torneo. La situación es crítica, ya que el éxito de Colombia en la cita orbital podría depender en gran medida de su capacidad para liderar al equipo en la cancha. Su experiencia y liderazgo son incuestionables, pero su rendimiento físico será el factor determinante para que pueda desplegar todo su talento en el escenario más importante del fútbol mundial.