Los artículos destacan varias razones que sustentan esta preferencia.
En primer lugar, James ya conoce la Liga MX y está “cómodo viviendo en México”, habiéndose adaptado “fácilmente a la cultura azteca”, según una cita de TV Azteca.
Esta familiaridad con el entorno le evitaría un nuevo proceso de adaptación en un año crucial.
Además, la proximidad geográfica con su hija Salomé, quien reside en Estados Unidos, es otro factor personal de peso. Desde el punto de vista deportivo, permanecer en una de las sedes del Mundial (México) es visto como un movimiento estratégico, similar al que ya realizó en 2022 al fichar por Al-Rayyan de Catar antes de la Copa del Mundo de ese año, aunque Colombia finalmente no clasificó.
Esta decisión le permitiría estar aclimatado y enfocado, sin el “asedio que sufriría si quisiera, por ejemplo, volver al fútbol colombiano”.
La Liga MX ofrece un nivel competitivo adecuado para mantenerse en forma y con ritmo de juego, algo que es prioritario para el capitán de la Selección Colombia. Su aspiración de residir en Ciudad de México refuerza aún más esta inclinación, colocando a los equipos de la capital como sus destinos predilectos. En definitiva, la elección de su próximo equipo no solo se basará en la oferta económica o deportiva, sino en un plan integral que busca garantizar su mejor rendimiento en la que podría ser su última participación mundialista.













