Según Brizz, esta posición preferencial no se debe únicamente al interés del club, sino al deseo explícito del propio jugador. El informe detalla que “el mismo jugador colombiano quiere jugar con los del Pedregal y estar al lado de sus amigos, Álvaro Angulo y Keylor Navas”.
Esta declaración sugiere que James ha tomado un rol activo en la gestión de su futuro, inclinando la balanza a favor de Pumas por encima de otras posibles ofertas. La versión sostiene que el mediocampista “ha preferido gestionar jugar con los universitarios por encima de otros clubes”, lo que convertiría la negociación en un proceso más directo y con mayores probabilidades de éxito. Si esta información se confirma, la decisión final recaería exclusivamente en la directiva de Pumas, que deberá determinar si avanza con el fichaje. Este escenario optimista ha generado una gran expectativa entre los aficionados del equipo mexicano, quienes ven en la posible llegada de James un refuerzo de lujo que podría transformar las aspiraciones del club tanto en la liga local como en el ámbito internacional. La narrativa de un jugador de su calibre eligiendo activamente a Pumas es un impulso anímico y mediático de gran magnitud.













