El factor financiero se ha convertido en una barrera significativa que limita las opciones del mediocampista colombiano. El periodista mexicano Raúl Ortiz, citado en uno de los artículos, encapsuló el problema al afirmar: “Con las cifras que cobra James no es tan sencillo”. Esta declaración refleja el sentir de varios equipos que, aunque podrían estar interesados en su talento, no cuentan con la capacidad económica para afrontar una operación de tal magnitud.

Se menciona específicamente que un club histórico como Pumas UNAM consideraría su fichaje “totalmente imposible” por esta razón.

El aspecto económico también fue un componente clave en la negativa de Atlético Nacional, que calificó la potencial contratación como demasiado “costosa”. Además, informes sugieren que otros equipos en Norteamérica, como Orlando City, Toronto FC y Cruz Azul, también se habrían retirado de la puja, presumiblemente por motivos financieros.

Esta realidad reduce considerablemente el campo de posibles destinos a clubes con un músculo financiero robusto, capaces de realizar una inversión salarial de primer nivel, aun tratándose de un jugador que llega como agente libre.