Esta preferencia táctica relega a los jugadores que, si bien son "capaces de abrir un partido con un pase brillante", no encajan en esquemas más rígidos y físicamente demandantes. Fábregas incluso relató su propia experiencia bajo el mando de Antonio Conte en el Chelsea, describiendo un estilo de entrenamiento "robótico" y enfocado en "mucho correr", lo que ilustra la transformación del mediocampo. Estas declaraciones contextualizan las dificultades que enfrenta James en el mercado, ya que su talento innato choca con una tendencia táctica que valora más el despliegue físico y la estructura que la magia individual.