Un artículo lo acusa de no haber logrado consolidar una regularidad en el segundo semestre del año, atribuyendo su impacto limitado a “constantes lesiones, sumadas a la falta de ritmo y continuidad”. Se describe un escenario donde James intenta generar fútbol, pero su influencia “se diluye ante la falta de acompañamiento y un sistema táctico en permanente crisis”.

La llegada del técnico Ignacio Ambriz no ha revertido la situación, y desde su arribo, el equipo no ha sumado puntos. En este contexto, la prensa local lo acusa de no asumir el rol de referente que se esperaba de un jugador de su trayectoria. En redes sociales, la afición también ha expresado su malestar, cuestionando su nivel físico y su aporte real. A pesar de sus intentos por responder en la cancha, los resultados no lo acompañan, y su paso por México corre el riesgo de ser catalogado como una decepción, con el equipo y su estrella “contra las cuerdas”.