La investigación, publicada por José M. Cordero de la Universidad de Extremadura y Daniel Santín de la Universidad Complutense de Madrid, utilizó una metodología de economía aplicada para medir la eficiencia y los cambios en la productividad de los jugadores del Real Madrid y Barcelona entre 1955 y 2024. A diferencia de los análisis estadísticos tradicionales, este modelo, también empleado en sectores como la educación y la salud, evaluó a futbolistas con más de 100 partidos oficiales, cruzando datos como número de goles, títulos locales e internacionales, fiabilidad, consistencia y nivel de integración en el equipo. El estudio concluyó que James Rodríguez fue el mejor en su posición con un 77,74 % en la llamada evaluación de ‘supereficiencia’, superando a leyendas como Claude Makélélé (82 %), Luís Figo (88,5 %), Toni Kroos (89,2 %) y Mesut Özil (92,7 %). Durante su etapa en el club blanco, el zurdo disputó 125 partidos, marcó 37 goles y entregó 40 asistencias.
Este reconocimiento académico contrasta fuertemente con la percepción general de su salida del club y su situación actual, a sus 34 años, lejos del primer nivel europeo, pero con la motivación de disputar el Mundial 2026 con la Selección Colombia.













