Según múltiples reportes, su contribución fue decisiva para el abultado marcador.
Los análisis destacan que dos de los cuatro goles surgieron directamente de su precisión en jugadas a balón parado y pases filtrados. Una de las crónicas detalla que James “lanzó dos tiros libres al área que aprovecharon Jhon Lucumí y Jefferson Lerma”, aunque otras fuentes aclaran que las asistencias fueron para Lucumí y Luis Díaz.
Esta actuación fue especialmente significativa, ya que coincidió con el aniversario de sus 14 años en la selección nacional. La calidad de sus entregas fue elogiada como un arma clave para Colombia, una herramienta que ya ha demostrado ser efectiva en torneos anteriores. Su rendimiento no solo disipó dudas sobre su estado de forma, sino que también reforzó su estatus como un líder indispensable en el esquema táctico de Néstor Lorenzo, probando que cuando está inspirado, eleva el potencial ofensivo de todo el equipo.













