James ingresó para el segundo tiempo, y ambos compartieron el terreno de juego por aproximadamente 14 minutos, hasta que Quintero fue sustituido al minuto 59.
Durante ese lapso, la anhelada conexión no fluyó como se esperaba. Los análisis de la prensa calificaron el experimento como poco fructífero, con comentarios como “juntos no revueltos” y señalando que un tiro libre desperdiciado fue lo único que la dupla tuvo para mostrar. La entrada de James, por sí sola, revitalizó el ataque colombiano, encontrando mejores socios en jugadores como Luis Díaz y Yaser Asprilla. La prueba dejó en evidencia que, si bien ambos poseen una calidad técnica indiscutible, su coexistencia en el campo requiere de un mayor trabajo táctico para no superponer funciones. Finalmente, el ensayo reforzó la idea de que James es el conductor principal del equipo y que el rol de Quintero parece ser, por ahora, el de un respaldo desde el banquillo.













