El '10' se tiró al césped inmediatamente, lo que provocó la rápida intervención del cuerpo médico y la atenta mirada del técnico Néstor Lorenzo.

Tras varios minutos de atención en el campo, el dolor pareció disminuir y James logró ponerse de pie para continuar con la sesión de entrenamiento sin mayores novedades aparentes. A pesar de que el susto no pasó a mayores, el episodio dejó una sensación de incertidumbre sobre su estado físico, considerando su importancia para los amistosos contra México y Canadá. La jugada fue descrita como una “dura entrada” en la que Lerma “no midió fuerzas”, resaltando la intensidad con la que se preparan los jugadores, pero también el riesgo inherente de este tipo de acciones en vísperas de partidos importantes.