Israel se ha convertido en el primer país del mundo en reconocer oficialmente a la región separatista de Somalilandia como un Estado independiente y soberano. Esta decisión diplomática ha generado un amplio rechazo internacional, especialmente en el mundo árabe e islámico, y ha sido calificada como un atentado contra la seguridad regional. El anuncio del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de reconocer a Somalilandia como un Estado soberano constituye una audaz y controvertida maniobra diplomática. Al enmarcar la decisión en el “espíritu de los Acuerdos de Abraham”, Israel busca expandir su red de alianzas y normalizar su presencia en regiones estratégicas como el Cuerno de África. Sin embargo, este paso unilateral, el primero de una nación en el mundo, ha provocado una reacción internacional mayoritariamente negativa, aislando a Israel en esta postura.
La Liga Árabe, representando a 22 naciones, lo ha calificado como un “atentado” contra la seguridad regional y la soberanía de Somalia, un estado miembro.
Potencias globales como China han manifestado su “firme oposición”, reafirmando que Somalilandia es una “parte inseparable” de Somalia. Actores regionales como Irán y los rebeldes hutíes de Yemen también han condenado la medida, viéndola como un intento de desestabilización y amenazando con represalias ante cualquier presencia israelí en la zona.
Incluso el gobierno talibán de Afganistán se sumó a las críticas. Somalilandia, un antiguo protectorado británico que se autodeclaró independiente en 1991, ha mantenido un gobierno de facto estable pero carece de reconocimiento internacional. La decisión de Israel, por tanto, desafía el consenso global y podría exacerbar las tensiones en una región ya volátil, mientras la cuestión se eleva al Consejo de Seguridad de la ONU para su debate.
En resumenEl reconocimiento unilateral de Somalilandia por parte de Israel lo ha aislado diplomáticamente, provocando la condena de actores internacionales clave como la Liga Árabe, China e Irán. La medida, enmarcada en los Acuerdos de Abraham, es vista por sus opositores como una acción desestabilizadora en el Cuerno de África y una violación de la soberanía de Somalia.