El ataque, ocurrido el 26 de diciembre de 2025, consistió en una combinación de apuñalamiento y atropello. Las víctimas mortales fueron una mujer de 19 años, que fue apuñalada, y un hombre de 68 años, que fue atropellado por el vehículo del atacante. Además, un adolescente resultó herido por un vehículo, aunque el artículo no especifica si fue el mismo.
Este incidente subraya la persistencia de la violencia en el conflicto israelí-palestino, que se manifiesta no solo en enfrentamientos a gran escala en Gaza, sino también a través de ataques individuales dentro de Israel. El hecho de que el atacante proviniera de Cisjordania demuestra que las tensiones no están contenidas en una sola área geográfica y que el descontento y la propensión a la violencia existen en los diferentes territorios palestinos. La rápida calificación del suceso como “ataque terrorista” por parte de las autoridades israelíes establece el marco oficial para la investigación y la respuesta política y de seguridad.
Los artículos disponibles no proporcionan información sobre la identidad del atacante, sus posibles motivaciones o si pertenecía a alguna organización militante.
Este tipo de ataques, a menudo perpetrados por individuos sin una afiliación clara, son particularmente difíciles de prever y prevenir para las fuerzas de seguridad.











