Estos esfuerzos diplomáticos buscan avanzar hacia una solución que ponga fin a las hostilidades, aunque el camino hacia la paz sigue siendo complejo y lleno de desafíos. En medio de la continua devastación en Gaza, han surgido señales de un posible avance diplomático con el inicio de discusiones sobre una "segunda fase del plan de desescalada de la guerra". Esta información, reportada el 23 de diciembre de 2025, sugiere que existe un marco estructurado para poner fin a las hostilidades, y que las partes involucradas, probablemente con mediación internacional, están considerando los próximos pasos más allá de un simple alto el fuego inicial. Aunque el artículo no detalla los componentes específicos de esta segunda fase, su consideración implica un reconocimiento de que la solución al conflicto no puede ser puramente militar.
Estos esfuerzos diplomáticos se desarrollan en un contexto de extrema urgencia humanitaria, con las Naciones Unidas denunciando una "emergencia invernal". La presión de la crisis humanitaria, junto con el estancamiento militar, podría estar impulsando a los actores a ser más receptivos a las negociaciones. La mención de "primeros signos de una frágil normalidad" en Gaza también subraya lo que está en juego: la posibilidad de que la población civil comience a reconstruir sus vidas. Sin embargo, el camino hacia la desescalada está plagado de obstáculos, incluyendo las posturas maximalistas de ambas partes y la desconfianza mutua. Por lo tanto, aunque las discusiones representan un rayo de esperanza, su éxito dependerá de una voluntad política genuina para hacer concesiones.











