Aunque señala que “la fruta ha vuelto a los estantes de las tiendas”, esto contrasta con la devastación generalizada. Desde el inicio de la tregua, las autoridades palestinas han reportado al menos 400 muertes, lo que evidencia que la crisis no se ha detenido con la disminución de los combates. La combinación de la destrucción bélica y las inclemencias del tiempo ha creado un entorno letal para los más vulnerables.