Las declaraciones del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, sobre los planes de Israel para la Franja de Gaza una vez finalizada la guerra, han desatado una fuerte controversia. El ministro aseguró que las tropas no contemplan una retirada total y mencionó planes para establecer una unidad militar Nahal, un tipo de unidad históricamente asociada con la expansión de colonos israelíes. Estas afirmaciones, realizadas el 23 de diciembre desde Cisjordania, generaron una repercusión inmediata, ya que sugerían una intención de establecer una presencia israelí permanente o incluso civil en el enclave palestino, lo que contradice las posturas expresadas por aliados clave como Estados Unidos, cuyo plan para la zona se menciona como opuesto. La mención de una unidad Nahal fue particularmente sensible, dado que estas brigadas combinan el servicio militar con el establecimiento de asentamientos agrícolas. La controversia obligó al Ministerio de Defensa a emitir una aclaración, afirmando que las palabras del ministro se habían pronunciado “únicamente en un contexto de seguridad” y no implicaban planes de colonización.
Este incidente expone las tensiones y debates internos dentro del gobierno israelí sobre la estrategia a largo plazo para Gaza.
Mientras algunos sectores pueden abogar por una ocupación indefinida, otros podrían preferir una solución que evite la responsabilidad directa sobre el territorio, en línea con las presiones internacionales. La ambigüedad y posterior rectificación reflejan la complejidad y la falta de un consenso claro sobre el “día después” en Gaza.
En resumenLa controversia en torno a las declaraciones del ministro de Defensa revela la profunda incertidumbre y las divisiones internas en Israel sobre el futuro de Gaza, con la posibilidad de una ocupación a largo plazo o nuevos asentamientos como un tema latente y polémico.