Sin embargo, la realidad sobre el terreno es sombría.

La ONU ha denunciado una emergencia alimentaria que afecta a 1,5 millones de personas y advierte que el riesgo de hambruna podría persistir hasta abril de 2026 si se reanudan las hostilidades. Aunque el observador mundial del hambre (IPC/CIFS) canceló su declaración de hambruna, señaló que 1,6 millones de personas, más del 75% de la población, enfrentan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda. La llegada del invierno agrava la crisis; la ONU reporta que muchos palestinos viven en edificios dañados con riesgo de derrumbe, y Médicos Sin Fronteras alerta que cada vez más niños mueren a causa del frío. A pesar de la tregua, la violencia no ha cesado por completo. Las autoridades palestinas han reportado al menos 400 muertos desde su inicio, y la Oficina de Medios de Gaza acusa a Israel de violar el acuerdo en 738 ocasiones, causando la muerte de casi 400 civiles en dos meses.

Se han registrado nuevos ataques israelíes, incluido un bombardeo con dron que dejó cinco muertos.