La medida subraya la intensidad de la guerra en la sombra que libran ambas naciones, una confrontación que incluye espionaje, ciberataques, asesinatos selectivos y apoyo a grupos proxy en toda la región. El evento se produce en un momento de alta volatilidad en Medio Oriente y contribuye a escalar aún más las tensiones, reafirmando las posturas irreconciliables de ambos gobiernos y la probabilidad de futuras confrontaciones, ya sean directas o indirectas.