Organizaciones como Médicos Sin Fronteras han alertado que la situación es tan grave que los niños están muriendo a causa del "brutal invierno" en el enclave. La crisis humanitaria añade una presión considerable sobre los mediadores para que alcancen un acuerdo que no solo detenga la violencia, sino que también permita un flujo sostenido y suficiente de ayuda para la población civil.