Entre los países que se opusieron a la medida se encuentran Estados Unidos, Argentina y Paraguay.

Tras la votación, el representante permanente de Palestina ante la ONU, Riyad Mansour, agradeció el respaldo internacional, calificándolo como un "reconocimiento claro y contundente a la lucha histórica del pueblo palestino por su libertad y soberanía". Por su parte, el movimiento Hamás desde Gaza declaró que "únicamente el pueblo palestino tiene el derecho de decidir su destino" y pidió a la comunidad internacional ejercer mayor presión sobre Israel para que respete la tregua vigente. La aprobación de esta resolución se produce en un contexto de violencia persistente y una grave crisis humanitaria en la Franja de Gaza, lo que subraya la brecha entre el consenso diplomático y la realidad sobre el terreno.