A pesar de la vigencia de un alto al fuego, la violencia continúa en la Franja de Gaza, donde se reportan ataques israelíes y una profunda crisis humanitaria. Las denuncias de violaciones sistemáticas de la tregua por parte de Israel agravan la situación de vulnerabilidad de millones de palestinos. Según la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza, Israel habría violado la tregua en al menos 738 ocasiones desde su anuncio el 10 de octubre, causando la muerte de cerca de 400 civiles en un período de dos meses. Entre los incidentes específicos mencionados se encuentra un bombardeo con dron el 13 de diciembre en Ciudad de Gaza, que dejó cinco muertos y más de 25 heridos, supuestamente dirigido contra un líder de la resistencia palestina.
Ese mismo día, una niña resultó herida por disparos desde embarcaciones israelíes frente a la costa de Rafah. Esta persistencia de las hostilidades se suma a una situación humanitaria desesperada, marcada por el bloqueo y el colapso de los servicios básicos. La población enfrenta una grave falta de acceso a alimentos, agua y atención médica, lo que ha sido denunciado por organizaciones internacionales como una violación sistemática del derecho internacional humanitario.
El continuo bloqueo al ingreso de ayuda humanitaria profundiza el sufrimiento, afectando de manera desproporcionada a mujeres y niños. La situación en el terreno evidencia la fragilidad de los acuerdos y la dificultad de proteger a la población civil, socavando los esfuerzos diplomáticos como la reciente resolución de la ONU.
En resumenLa persistencia de los ataques israelíes en Gaza, a pesar de una tregua, y el continuo bloqueo humanitario demuestran la fragilidad de los acuerdos de paz y la grave situación de los derechos humanos en la región. Estos hechos, denunciados como violaciones del derecho internacional, socavan los esfuerzos diplomáticos y perpetúan un ciclo de violencia y sufrimiento para la población civil palestina.