El reporte denuncia que el gobierno de Benjamín Netanyahu justifica los crímenes equiparando a los periodistas con terroristas.

El balance anual de 2025 de Reporteros Sin Fronteras (RSF) dedica un apartado de extrema gravedad a la situación en Gaza, calificando las acciones del Ejército israelí como una "masacre contra la prensa palestina sin precedentes en la historia reciente". Según los datos de la organización, desde octubre de 2023, cerca de 220 periodistas han sido asesinados por el ejército en el enclave. De manera aún más específica, RSF afirma que 65 de ellos fueron asesinados "de forma deliberada por ejercer su profesión". El informe va más allá de las cifras y acusa al gobierno de Benjamín Netanyahu de alimentar una narrativa peligrosa para legitimar estas acciones. RSF sostiene que Israel se vale de una "campaña de propaganda mundial" para promover una "estigmatizante equivalencia entre 'periodista y terrorista' para justificar sus crímenes".

Esta política, según el informe, ha creado un ambiente de impunidad total para los ataques contra la prensa, ya que la "represión sin precedentes permanece impune". La denuncia de RSF resalta que el enclave palestino sigue cerrado, lo que impide el acceso a la prensa internacional y deja a los periodistas locales en una situación de vulnerabilidad extrema, siendo ellos los únicos ojos del mundo en el terreno. La gravedad de estas acusaciones plantea serias preguntas sobre el cumplimiento del derecho internacional humanitario y la protección de los civiles, incluidos los periodistas, en tiempos de guerra.