Ambos grupos son enemigos declarados de Israel y han sido designados como organizaciones terroristas por numerosos países. La acusación de Machado sugiere que el gobierno de Maduro no solo ofrece refugio, sino que permite la operación de estas organizaciones, lo que podría tener implicaciones para la seguridad regional y los intereses de Israel y sus aliados en el hemisferio. La denuncia de Machado, realizada en el prestigioso escenario del Premio Nobel, otorga una visibilidad internacional a la presunta alianza entre el gobierno venezolano y estos grupos, un tema de gran preocupación para los servicios de inteligencia de Occidente e Israel.