Este reconocimiento subraya la estrategia diplomática del Vaticano de comprometerse con las principales potencias regionales para abordar crisis internacionales complejas. Al elogiar los esfuerzos de Turquía, el Papa podría estar animando a Ankara a asumir un papel más activo en la desescalada del conflicto y en la facilitación de la ayuda humanitaria a Gaza. La conversación también abordó una visión a largo plazo para la paz en Tierra Santa. El Papa confirmó la idea de organizar una peregrinación de comunidades cristianas a Jerusalén en 2033 para conmemorar los 2000 años de la Redención.

Esta iniciativa, aunque simbólica, tiene un peso significativo, ya que mira más allá del conflicto actual hacia un futuro de reconciliación y patrimonio religioso compartido.