Décadas después, esta solución sigue siendo el referente principal en las discusiones de paz, aunque su implementación parece cada vez más lejana.

El artículo contrasta este ideal histórico con la cruda realidad actual.

Si bien la "tregua en Gaza ofrece esperanza", se señala de inmediato que "el derramamiento de sangre y el sufrimiento continúan tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania". Esta dualidad refleja la brecha persistente entre los esfuerzos diplomáticos y la violencia sobre el terreno. El evento de la ONU subraya que, a pesar de los ciclos de conflicto y las treguas temporales, la cuestión política fundamental sobre la autodeterminación y la creación de un Estado palestino sigue sin resolverse, perpetuando el sufrimiento de la población civil.