En el marco del Día de la Solidaridad con el Pueblo Palestino, la ONU recordó la Resolución 181 de 1947 que proponía la creación de dos Estados, uno judío y otro árabe. A pesar de que la tregua actual en Gaza ofrece una ventana de esperanza, el sufrimiento persiste tanto en la Franja como en Cisjordania, manteniendo vigente la larga espera por una solución definitiva. La conmemoración, celebrada el 29 de noviembre, sirve como un recordatorio del marco diplomático original propuesto por la comunidad internacional para resolver el conflicto. La resolución de 1947 estableció la partición del territorio en "uno judío y otro árabe", con un régimen especial para Jerusalén y Belén.
Décadas después, esta solución sigue siendo el referente principal en las discusiones de paz, aunque su implementación parece cada vez más lejana.
El artículo contrasta este ideal histórico con la cruda realidad actual.
Si bien la "tregua en Gaza ofrece esperanza", se señala de inmediato que "el derramamiento de sangre y el sufrimiento continúan tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania". Esta dualidad refleja la brecha persistente entre los esfuerzos diplomáticos y la violencia sobre el terreno. El evento de la ONU subraya que, a pesar de los ciclos de conflicto y las treguas temporales, la cuestión política fundamental sobre la autodeterminación y la creación de un Estado palestino sigue sin resolverse, perpetuando el sufrimiento de la población civil.
En resumenLa conmemoración de la propuesta de dos Estados de la ONU subraya la prolongada naturaleza del conflicto palestino-israelí. Aunque la tregua actual en Gaza es un paso positivo, la continua violencia y sufrimiento en la región demuestran que una solución política duradera sigue siendo una aspiración lejana.