Según sus informes, en los 44 días transcurridos desde la tregua, 342 civiles han fallecido, la mayoría niños, mujeres y ancianos.
El desglose de las infracciones incluye 142 tiroteos contra civiles, 21 incursiones de vehículos militares, 228 bombardeos y 100 demoliciones de viviendas. Por su parte, la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha justificado los ataques recientes como una respuesta a la infiltración de un combatiente de Hamás que cruzó la "línea amarilla" y atacó a sus soldados, resultando en la eliminación de "cinco combatientes de alto rango de Hamás". Esta dinámica de acusaciones cruzadas ha llevado la frágil tregua al borde del colapso, mientras una delegación de Hamás se encuentra en El Cairo negociando con mediadores para exigir mecanismos que garanticen el fin de las hostilidades. La situación agrava la crisis humanitaria, con más del 50 % del territorio de Gaza todavía bajo control militar israelí.













