Los artículos no especifican si estas operaciones son legales ni aclaran las motivaciones detrás de la iniciativa, más allá del aparente lucro. La revelación de que una entidad dirigida por un ciudadano israelí está cobrando sumas significativas para facilitar la salida de palestinos de una zona de guerra plantea profundas cuestiones éticas y legales. Este caso pone de manifiesto la posible existencia de un mercado que se beneficia de la desesperación de las personas atrapadas en el conflicto, y genera interrogantes sobre la supervisión y regulación de este tipo de evacuaciones privadas en un contexto tan sensible.