La reunión, que tuvo lugar el domingo en la capital egipcia, congregó a la delegación de Hamás con responsables de los países mediadores clave: Egipto, Catar y Estados Unidos. El propósito central de las conversaciones fue analizar la reciente escalada de hostilidades en el enclave palestino y exigir la implementación de mecanismos efectivos que garanticen el cese inmediato de los bombardeos y operativos militares israelíes. Además de intentar salvar la tregua actual, las conversaciones en El Cairo también buscaron avanzar en la transición hacia la segunda etapa del plan de paz propuesto por el presidente estadounidense, Donald Trump. Hamás ha mantenido una postura firme, insistiendo en que cualquier acuerdo a largo plazo debe incluir condiciones fundamentales como el levantamiento del bloqueo a Gaza, la retirada completa de las tropas israelíes del territorio y la garantía de protección para la población civil. Este movimiento diplomático representa un esfuerzo por encontrar una salida negociada a la crisis, aunque se desarrolla en un clima de máxima tensión y con la violencia persistiendo sobre el terreno.