Un ataque aéreo israelí el miércoles mató a 27 personas, según funcionarios locales.

A este le siguió una nueva oleada de ataques el sábado 22 de noviembre, que dejó un saldo de 24 muertos y 87 heridos en diversos puntos del enclave palestino. Otro informe menciona ataques israelíes que causaron la muerte de siete personas, lo que eleva la cifra de fallecidos en pocos días. Esta violencia se produce en un contexto de acusaciones cruzadas entre Israel y Hamás sobre la violación de la tregua. La situación es aún más compleja debido a que estos bombardeos en Gaza ocurren en paralelo a los ataques israelíes contra objetivos de Hezbolá en el Líbano, lo que sugiere una dinámica de conflicto regional más amplia y coordinada por parte de Israel. El continuo ciclo de ataques y la falta de un mecanismo efectivo para detener las hostilidades socavan los esfuerzos diplomáticos en curso y agravan la ya desesperada situación humanitaria de la población civil en Gaza.