El respaldo a Egipto, un actor tradicionalmente clave en la mediación entre israelíes y palestinos, posiciona a Colombia junto a las naciones que buscan una solución negociada. Más allá del apoyo diplomático, Petro buscó fortalecer los lazos bilaterales proponiendo una articulación multinacional para la producción de paneles solares y un proyecto conjunto en el sector textil, haciendo un llamado a la comunidad árabe en Colombia para invertir. Adicionalmente, anunció una coordinación policial con Egipto y otras naciones árabes para combatir redes criminales transnacionales, la trata de personas y el reclutamiento de mercenarios, mostrando una agenda amplia que vincula la seguridad global con la estabilidad regional.