El 'dabkeh' es mucho más que un simple baile; es una manifestación de identidad cultural, resiliencia y cohesión social que se presenta en bodas, festivales y reuniones familiares. La cita "Israel nos privó a la fuerza de la alegría" encapsula el sentimiento de una población a la que no solo se le ha arrebatado la seguridad y el hogar, sino también sus espacios para la expresión cultural y la celebración comunitaria. La imagen de la danza pasando de los escenarios festivos a los paisajes de destrucción ilustra una de las consecuencias menos visibles pero más profundas de la guerra: el borrado de la normalidad y la supresión de las prácticas que sustentan el tejido social y el espíritu de un pueblo. Este impacto cultural y psicológico es una dimensión crucial del sufrimiento humano en Gaza, que va más allá de las estadísticas de muertos y heridos.