Organizaciones humanitarias han expresado su alarma, denunciando que los ataques parecen ser "deliberados" contra la población civil, lo que agrava aún más la crisis humanitaria. La situación evidencia una profunda desconfianza entre las partes, donde la tregua parece más una pausa táctica que un paso genuino hacia la paz, manteniendo a la población de Gaza bajo la amenaza constante de una escalada militar a gran escala.