El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su optimismo sobre la rápida implementación de una Fuerza Internacional de Estabilización en la Franja de Gaza. Esta fuerza es un componente clave de su plan de paz, diseñado para garantizar la seguridad y supervisar la transición en el enclave palestino tras el cese de las hostilidades. Desde el Air Force One, durante su gira por Asia, Trump manifestó su expectativa de que el despliegue de esta fuerza se concrete “bastante rápido”. Esta declaración busca proyectar confianza y un sentido de urgencia en la implementación de la siguiente fase de su iniciativa de paz, más allá del frágil alto el fuego. La idea de una fuerza internacional no es nueva en los conflictos de Oriente Medio, pero su composición, mandato y aceptación por las partes en conflicto son siempre puntos de gran complejidad. Mientras Trump se muestra optimista, su secretario de Estado, Marco Rubio, se encuentra en la región recopilando información para “diseñar e implementar dicha fuerza”.
Esto sugiere que, aunque la voluntad política existe en Washington, los detalles operativos y logísticos aún están en una fase inicial.
El escepticismo de muchos actores regionales e internacionales sobre la viabilidad de tal fuerza es un obstáculo considerable.
Preguntas sobre qué países contribuirían con tropas, bajo qué bandera operarían (ONU, una coalición ad hoc), y cómo interactuarían con las facciones palestinas y el ejército israelí, permanecen sin respuesta.
El éxito de esta iniciativa dependerá de un delicado equilibrio diplomático para asegurar que la fuerza sea vista como un estabilizador neutral y no como una fuerza de ocupación o un instrumento de intereses externos.
En resumenComo parte central de su plan de paz, el presidente Trump ha propuesto el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización en Gaza, mostrando confianza en que su implementación será rápida. Aunque los detalles operativos aún se están diseñando, esta iniciativa representa la apuesta de Washington por una seguridad gestionada internacionalmente en el enclave post-conflicto.