Sugiere que la administración estadounidense busca ir más allá de un simple cese de hostilidades y pretende crear una estructura de seguridad duradera en Gaza, posiblemente con la participación de varias naciones, para evitar futuros conflictos entre Israel y Hamás. La viabilidad y aceptación de esta fuerza por las partes implicadas y por la comunidad internacional serán determinantes para el éxito del plan de paz más amplio de Trump.