Jaco Cilliers, representante especial del PNUD para Palestina, señaló que la destrucción en la zona “constituye un 84 por ciento” y en algunas áreas “llega a alcanzar el 92 por ciento”. La mezquita Imam al Shafi’i en el barrio de Zeitoun se ha convertido en un refugio improvisado, donde cientos de personas hacen fila diariamente para recibir raciones de comida en medio de las ruinas. La tarea de reconstrucción se complica por la necesidad de retirar escombros bajo los cuales podría haber artefactos explosivos sin detonar, lo que representa un peligro adicional para la población civil y los trabajadores humanitarios.